jueves, 13 de marzo de 2014

Qué es la literatura?

Podríamos definir un texto literario como aquel donde el autor ha hecho prevalecer la función poética. Cuando hablamos de función poética nos referimos a la intención del emisor o creador del texto de  decir de un modo especial  aquello que quiere decir, con la finalidad de provocar en el receptor o lector alguna emoción, reflexión o placer. Este uso particular del lenguaje supone por parte del creador un conocimiento profundo del lenguaje, que le permitirá trabajar con las palabras adecuadas o precisas para lograr distintos efectos.
Pueden encontrarse variadas definiciones del término literatura. En la mayoría de ellas se hace hincapié en el uso artístico del lenguaje.
En otras palabras, hablar de literatura implica hablar de la habilidad artística del creador para trabajar con el material que usa en sus creaciones: el lenguaje.
Pero además de este uso especial del lenguaje, creo que lo que distingue a un texto literario de uno que no lo es, es su capacidad de generar en cada lector interpretaciones nuevas o miradas distintas frente al texto leído. Cada lector enriquece al texto con su lectura, porque focaliza aspectos o encuentra significaciones diferentes sobre lo que lee. Esto último supone cierta habilidad de lectura en el receptor,cierto entrenamiento y práctica.
Por otro lado, también se hace uso del término "literatura" cuando se nombra al conjunto de textos que responden a esta definición.

miércoles, 26 de junio de 2013

"Cada maestrito con su librito"

La sabiduría popular se refugia en refranes y dichos que con el paso del tiempo se olvidan o dejan de tener significado.
El refrán que aparece como título data de una época en que los distintos niveles de la educación pública argentina se destacaban en latinoamérica por su calidad . Los menos esforzados dirán que era una época basada en la memorización, pero que contribuía poco al desarrollo del pensamiento lógico, tema que no debatiré en esta ocasión. Si diré que sin memoria (o almacenamiento en el cerebro de cierta cantidad de  información) cualquier aprendizaje significativo es débil cuando no imposible.
El refrán en cuestión significa que cada maestro descubre en su hacer cotidiano de qué manera pueden aprender mejor sus alumnos. La experiencia va conformando al docente y trae aparejado el éxito de su trabajo.
Hace unos dos años, hablando con un estudiante de magisterio que por razones económicas había suspendido su carrera, éste me comentaba que en el "profesorado" le habían dicho que uno se hacía docente en el aula. Esta verdad se convierte en error, cuando se cree que a partir de un manual escrito, pensado y secuenciado por alguien distinto a nosotros, ese apoyo puede transmitirnos la habilidad de ser "docentes". La realidad es distinta. El libro, en todo caso, debe servir de apoyo al alumno. Si el docente ignora cuáles son los objetivos que persigue el autor del libro, o simplemente repite una fórmula y no se ha detenido a pensar en cómo se relacionan los conceptos con los que va a trabajar, su tarea terminará siendo agobiante, porque no es él el protagonista de su película. El protagonista de la película está ausente (autor/es del manual), y el maestro tendrá un papel secundario, fácilmente olvidable y sustituible por cualquier actor de segunda.